01Planificar por fases
Una buena planificación se hace por fases: empieza varios días antes y continúa hasta el momento en que dejas el aparcamiento. No es rígida — incluye flexibilidad para condiciones cambiantes.
02Paso 1: Elige tu objetivo (3 a 7 días antes)
Ajusta la ruta a la forma física, la capacidad técnica y la experiencia de tu grupo. Documéntate con guías, partes de salida, bases de datos de rutas, mapas topográficos, tracks GPX y conocimiento local. Reúne: distancia y desnivel, tiempo estimado, salida/aparcamiento, estado de la aproximación, inclinaciones y orientaciones máximas de las pendientes, exposición a aludes, vías de escape y refugios disponibles.
03Paso 2: Análisis del terreno (2 a 3 días antes)
Estudia los mapas topográficos (1:25.000 idealmente). Identifica las inclinaciones de las pendientes (cuenta las curvas de nivel; usa herramientas de sombreado como Caltopo/Fatmap), las orientaciones (implicaciones de sol/viento) y los elementos del terreno (cordales, cubetas, canales, cinturones de roca). Planifica corredores de progresión seguros que minimicen el tiempo en terreno de aludes, e identifica varias opciones de descenso y zonas de reagrupamiento seguras.
Dónde se desprenden las placas
The heart of the curve, containing the 38° peak. Maximum slab exposure — the default 'step back' band when danger is Considerable or higher.
Frecuencia ilustrativa de placas secas según la inclinación (pico fijado en 100 a 38°). Los topes son los máximos del método de reducción por nivel de peligro EAWS. Solo con fines educativos.
04Paso 3: Boletines meteorológicos y de aludes (1 a 2 días antes)
Consulta la meteorología de montaña (isocero, precipitación, viento, visibilidad, tendencia) y el boletín de aludes (grado de peligro, problemas, franjas de altitud, orientaciones, probabilidad y tamaño).
Plantéate aplazar si el peligro es Notable (3) o superior, tras fuertes nevadas/lluvias, con vientos fuertes que forman placas, en caso de calentamiento rápido, mala visibilidad o frío extremo.
05Paso 4: Planificación detallada (la víspera)
Tiempos: las salidas al amanecer (5-7 h) son habituales; estima unos 300 a 400 m de desnivel/hora en el ascenso y añade un margen del 25 al 50%. Fija una hora de retorno firme.
Navegación: mapas sin conexión, waypoints marcados, tracks GPX, rumbos con brújula, sistemas de respaldo.
Material: ARVA/sonda/pala (¡comprueba el ARVA!), capas según la previsión, comida/agua + reservas, botiquín, medio de comunicación, manta de supervivencia, frontal.
Plan de comunicación: comparte tu ruta y tu hora de regreso prevista con alguien que no vaya.
¿Cuánto dura realmente esa subida?
Add 20-40% for transitions, breaks, navigation and group size.
Solo tiempo de ascenso — añade el descenso y tus transiciones. La unidad Munter = km horizontales + m de desnivel ÷ 100, dividido por tu ritmo. Una estimación, no una garantía; las condiciones y el criterio siempre mandan.
06Pasos 5-6: Decisión de seguir o no y reevaluación continua
La mañana misma: vuelve a comprobar la meteorología y el boletín de aludes (de actualización diaria), confirma con tus compañeros, haz un control de ARVA en grupo en la salida y repasa el plan.
Durante la salida, vigila las señales de alarma (actividad reciente, whumpfs, fisuras que se propagan, fuerte sobrecarga), los cambios de tiempo y la dinámica del grupo. Establece de antemano puntos de decisión donde reevaluarás y, llegado el caso, darás media vuelta.
¿Estarás fuera de la cara antes de que se ablande?
Plan de jornada ilustrativo. El límite es cuando una cara soleada empieza a humedecerse — adelántalo en orientaciones sur. Fija una hora de retorno en el inicio y respétala, con cima o sin ella. Solo con fines educativos; el boletín y tu criterio siempre mandan.
07Incorporar flexibilidad & evitar los errores comunes
Lleva siempre opciones: Plan A (ideal), Plan B (menos exposición), Plan C (poco inclinado), Plan D (volver a casa).
Errores comunes: la fiebre de cumbre, subestimar el tiempo, ignorar los boletines, una mala comunicación, la falta de opciones de retirada y sobrestimar las propias capacidades.